La legalización del cannabis es tema de controversia. En países como México, siendo un país conservador y tradicionalista, desestigmatizar la cultura alrededor del cannabis y quitar prejuicios es una labor grande para quienes desean impulsar la industria, sin embargo, el uso, los derivados y en general la frecuencia con la cual se consume ha ido en aumento. La cantidad de componentes y derivados que podemos obtener de la planta es muy basto y últimamente se ha ido colocando cómo parte de la canasta básica el uso de cannabis y/o cáñamo en bebidas y alimentos. El CBD es uno de los componentes químicos que se encuentra en el cannabis y no tiene ningún efecto psicoactivo, en gastronomía podemos utilizar distintas partes y derivados de la planta con fines nutricionales, médicos o recreativos.

Probar cosas infusionadas con CBD, THC o derivados del cannabis y / o cáñamo es toda una experiencia, en muchos casos la experiencia es extraordinaria y en muchos otros la experiencia puede ser negativa y esto depende completamente del contenido, el proceso y la tolerancia en el consumo de cannabis, es importante recalcar que NO todo alimento preparado o infusionado con cannabis es psicoactivo. Hoy en día existen diversas marcas de proteína de cáñamo, suelen contener un alto contenido energético.

 

Hemp Superfood

El hemp ó cáñamo es una planta que ha sido consumida desde la antigüedad, los chinos la utilizaban como alimento y medicina; a pesar de esto, su popularidad recién comienza a tomar fuerza en el occidente, gracias a que es considerada como un “superfood” o super alimento. 

Si bien el cañamo tiene muchísimos usos, el de mayor importancia es su valor nutricional, ya que el 35% de su composición son ácidos grasos, tales como: omega 3, omega 6, ácido alfa linoleico (ALA), ácido gamma linolénico (GLA). Actualmente es considerado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), como un alimento idealmente balanceado entre omega 6 y omega 3.

 

Recordemos que el cannabis es liposoluble y no hidrosoluble, esto significa que no se puede disolver en agua, por el contrario, al disolver la marihuana en grasas como el aceite, mantequilla u otros lácteos lograremos extraer todas las propiedades del tetrahidrocannabinol (THC). Tenemos que ir con cuidado con las cantidades que utilicemos de cannabis en nuestras elaboraciones, porque cuando ingerimos cannabis aumentamos la biodisponibilidad, mientras que al fumar solo aprovechamos el 40 por ciento. Con esto queremos decir que su efecto psicoactivo es mayor, y hay que controlar las dosis que comemos empezando poco a poco. Esto es directamente proporcional a la experiencia que se pueda tener. 

El auge de las experiencias gastronómicas con cannabis está explotando y este concepto se está llevando a otro nivel completamente nuevo, dándole un giro al profesionalismo y sabor elevando a quiénes experimentan y gozan con la planta en ese ámbito. 

Algunas vías de información fidedigna, distribución y proyectos que ofrecen estas experiencias en México son Somalab México, Welbing México, 710 Sevententadores, Highfood Society, Cannivoire, Amor del Verde, Cenas Sin Fronteras, Eating Popos (Diane Chang), entre otros.

 

Espera muy pronto la nueva proteína SOMALAB


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